| La estenosis mitral constituye una obstrucción
a la circulación natural de la sangre desde la aurícula
izquierda hacia el ventrículo izquierdo durante la diástole
ventricular. Está originada por una disminución en la
apertura valvular mitral y el daño puede residir en cualquiera
de las partes funcionales que conforman el aparato valvular.
En los países desarrollados
se la considera una enfermedad en "vías de extinción"
(Figura
1),aunque continúa siendo la forma de lesión
valvular más prevalente en los países subdesarrollados1
ETIOLOGIA
Es mucho menos compleja que la etiología de la insuficiencia
mitral y la gran mayoría de los casos están causados
por fiebre reumática o un mecanismo inmunológico
similar.2
En el Cuadro 1 describimos las etiologías posibles
y en la
Figura 2
podemos observar las incidencias informadas para la mayoría
de ellas en un estudio prospectivo de 1050 pacientes realizado durante
las décadas de 1970 y 1980.
Cuadro 1
|
FORMAS
ETIOLOGICAS DE ESTENOSIS MITRAL
|
|
*
Congénita25
|
|
En
paracaídas26
|
|
Anomalía
en la disposición de los músculos papilares
|
|
Obstrucciones
por tejido mitral accesorio
|
|
*
Adquirida
|
|
Reumática27
|
|
Lupus
Eritematoso28
|
|
Asociada
a radiación29
|
|
Calcificación
del aparato valvular mitral30
|
|
Asociada
a hemodiálisis31
|
|
Sindrome
carcinoide32
|
|
Mucopolisacaridosis33
|
|
Artritis
reumatoidea34
|
|
Sindrome
de Lutembacher35
|
|
Amiloidosis36
|
|
Fibrosis
endomiocárdica37
|
|
Sindrome
hipereosinofílico primario38
|
|
Asociada
al uso de ergotamina39
|
|
Pseudoxantoma
elástico40
|
FISIOPATOLOGIA
Un criterio simplista nos permitiría
decir que la fisiopatología se basa en la disminución
del área valvular. Sin embargo, un análisis mas detallado
nos permite ver que muchos otros factores contribuyen a las manifestaciones
de esta enfermedad. (cuadro 2)
Cuadro 2
|
Parámetro
|
Comportamiento
|
Resultado
|
|
Área41
|
Se reduce lentamente debido al proceso inflamatorio crónico
|
- Dificulta
el lleno ventricular
- Aumenta
la presión en AI
- Reducción
de la capacidad funcional
|
|
Gradiente42
|
Inversamente proporcional al área.
Directamente proporcional al flujo.
Depende de:
-
Presión en AI
-
Presión diastólica de VI
-
Frecuencia cardíaca
-
Flujo transvalvular
|
Aumenta
la presión en AI
Aumenta
en forma desproporcionada con el ejercicio
|
|
Aurícula
izquierda
|
Cambios
estructurales43
Cambios
funcionales 44
|
Conducen
a los cambios funcionales
Desarrollo
potencial de trombos
Aumento
de la rémora auricular (trombos, mayor aumento de la
presión)
Pérdida
de la "patada" auricular
|
|
Circulación
pulmonar
|
Depende
de:
-
Presión en el circuito pulmonar45
-
Resistencia pulmonar46
-
Vasculatura pulmonar47
-
Volumen sanguíneo pulmonar48
|
En
los estadios iniciales aumenta en forma intermitente, sin
aumento de la resistencia pulmonar
Cuando
la hipertensión pulmonar es sostenida provoca sobrecarga
ventricular derecha
Cambios
histológicos similares a las cardiopatías congénitas
con shunt de izquierda a derecha
Acumulación
de líquido en los pulmones (edema pulmonar
|
|
Ventrículo
derecho
|
Cambia
cualitativamente su función (comienza a manejar cambios
de presión y no de volumen)49
|
Dilatación
e hipertrofia ventricular derecha y deterioro de la función
sistólica
|
|
Ventrículo
izquierdo
|
Habitualmente
no se observa repercusión en esta cámara50
|
No
existe compromiso funcional significativo
|
El corazón y los pulmones funcionan como una unidad, que
se altera en mayor o menor medida en función del momento evolutivo
de la enfermedad.
La forma de presentación de esta valvulopatía varia
significativamente de un individuo a otro, lo que depende principalmente
del interjuego de estos factores, el estadio de la enfermedad, y de
otras condiciones clínicas circunstanciales (Figura
3).
PATRONES HEMODINAMICOS EN LA ESTENOSIS
MITRAL
Debido a la cantidad de variables,
la expresión de la enfermedad puede ser muy variada. Sin
embargo, existen ciertos patrones típicos que nos permiten
interpretar a los enfermos en sus distintos momentos evolutivos,
que oscilan desde el aumento del gradiente transvalvular mitral,
la aparición de hipertensión pulmonar pasiva, y el
aumento de la resistencia pulmonar (segunda estenosis). (figura
4)
DIAGNOSTICO
Se basa en distintos elementos que van desde
la clínica (que incluyen los síntomas
y el examen físico) hasta
las técnicas diagnósticas más sofisticadas.
En la
figura 5 se puede observar el ciclo cardíaco en
esta patología en donde se muestran distintos signos del
exámen físico analizados por diferentes técnicas.
Ninguna de las expresiones de la estenosis mitral es patognomónica,
sin embargo la semiología de esta enfermedad es tan rica
que en general el diagnóstico puede hacerse en función
de la historia, el examen físico, la radiografía de
tórax, y el electrocardiograma.
El ecocardiograma bidimensional permite confirmar el diagnóstico
y evaluar la anatomía mientras el Doppler determina la severidad
y la presencia o no de lesiones concomitantes. Por su parte, el
estudio hemodinámico provee la posibilidad de confirmar la
estimación de severidad, así como evaluar con total
seguridad otras patologías asociadas. En la actualidad disponemos
de otras técnicas, en general menos utilizadas, que nos permiten
un adecuado entendimiento del significado e importancia de ciertas
expresiones clínicas.
Signos y síntomas
Cuadro 3
|
Parámetro
|
Mecanismo
de producción
|
Implicancias
|
|
Síntomas:
|
Retrógrado:
por congestión venosa pulmonar
Anterógrado:
por hipoperfusión muscular durante el ejercicio
|
Aumenta
en función de la severidad hemodinámica. En
ocasiones puede exacerbarse debido a la presencia de concausas
|
|
|
Limitación
del gasto cardíaco en esfuerzo, con hipoperfusión
periférica. Se acompaña de hiperresistencia
pulmonar
|
Se
presenta en estadios avanzados.
Hace
sospechar en hipertensión pulmonar severa y/o disfunción
ventricular derecha
|
|
|
Dilatación
de la aurícula izquierda, que provoca alteraciones
del ritmo sinusal normal
|
Hace
sospechar la intercurrencia de episodios de fibrilación
auricular paroxística
|
|
|
El
dolor en hipocondrio derecho es secundario a la hepatomegalia,
producto de la congestión derecha.
|
Se
asocia con hipertensión pulmonar severa, hiperresistencia
y disfunción ventricular derecha
|
|
|
Secundaria
a hipertensión venocapilar pulmonar. Obedece a la ruptura
de venas bronquiales
|
Se
puede expresar clínicamente desde la apoplejía
pulmonar, hasta el esputo hemoptoico (edema pulmonar o infecciones
pulmonares), hemoptisis franca (infarto pulmonar) o episodios
recurrentes (hemosiderosis pulmonar)
|
|
Otros
síntomas
|
Embolia
pulmonar o isquemia ventricular derecha
|
Descartar
embolia pulmonar (anticoagular)
|
|
|
Compresión
del nervio recurrente laríngeo
|
Dilatación
de arteria pulmonar o aurícula izquierda
|
|
|
Embolias
cerebrales
|
Trombos
en aurícula izquierda
|
Cuadro 4
|
Hallazgo
|
Mecanismo
de producción
|
Comportamiento
|
|
Aspecto
general51
|
Mecanismos
involucrados en la producción de hipertensión
pulmonar y disminución del volumen minuto
|
Manifestaciones
secundarias de hipertensión pulmonar y disminución
del gasto anterógrado
|
|
Ondas
"a" prominentes en el latido venoso
|
Disminución
de la distensibilidad del ventrículo derecho
|
Evidente
durante el ritmo sinusal. No se observa durante la fibrilación
auricular (en ese caso sólo ingurgitación yugular)
|
|
Palpación
|
Contracción
del VI
|
Normal
|
|
|
Contracción
del VD (hipertensión pulmonar)
|
Su
expresión depende de la presencia de hipertensión
pulmonar e insuficiencia tricuspídea. Evidente con
más de 70 mm Hg
|
|
|
Cierre
valvular mitral con válvula móvil. Mayor excursión
valvular
|
Estenosis
mitral severa con válvula mitral movil
|
|
|
Cierre
valvular pulmonar. Hipertensión pulmonar
|
Evidencia
de hipertensión pulmonar
|
|
|
Hipertensión
auricular izquierda. Excursión valvar
|
Estenosis
mitral severa
|
|
|
Hipertensión
auricular con área mitral reducida
|
Palpable
en el ápex. Estenosis mitral severa
|
|
Auscultación52
|
Hipertensión
auricular en presencia de válvula móvil
|
Sólo
se manifiesta con válvula móvil
|
|
|
Hipertensión
auricular en presencia de válvula móvil
|
Sólo
se manifiesta con válvula móvil
|
|
|
Flujo
diastólico transvalvular a través de una válvula
estenótica
|
Hipertensión
auricular izquierda
|
|
|
Contracción
auricular ante una válvula estenótica
|
Sólo
se manifiesta en ritmo sinusal. Sin embargo, se lo puede auscultar
en las pausas prolongadas en pacientes con fibrilación
auricular
|
|
|
Hipertensión
pulmonar
|
Disminuye
a medida que aumenta la hipertensión pulmonar. En los
casos más severos se ausculta un R2 único
|
- Clic
eyectivo pulmonar (no valvular)
|
Hipertensión
pulmonar
|
Dilatación
de la arteria pulmonar
|
|
|
Hipertensión
pulmonar
|
Rigidez
ventricular derecha
|
|
|
Insuficiencia
pulmonar secundaria a hipertensión pulmonar
|
Hipertensión
pulmonar
|
* ESTUDIOS COMPLEMENTARIOS
ELECTROCARDIOGRAMA
La fibrilación auricular es
el ritmo predominante en la estenosis de grado severo. 3En
los casos más severos se pueden observar evidencias de sobrecarga
ventricular derecha que manifiestan el grado de hipertensión
pulmonar.
Tanto la desviación del
eje eléctrico a más de +110 grados como la presencia
de hipertrofia ventricular derecha alientan a la decisión
intervencionista en el tratamiento de la estenosis mitral.4
Figura
6
RADIOGRAFIA DE TORAX
Dos elementos son destacables
en la radiografía de tórax. El primero se refiere
a la imagen radiológica de la silueta cardíaca, la
que tiene elementos que sirven para realizar el diagnóstico
de la enfermedad. El segundo es el análisis de los campos
pulmonares, lo que nos puede dar una idea de etapa evolutiva de
la estenosis mitral. 5
Figura
7
ECOCARDIOGRAFIA
Es de sumo valor en el diagnóstico
y evaluación de la severidad de la estenosis mitral. El modo
M posee marcadas limitaciones pero, guiado por el registro bidimensional,
puede aportar datos que incluyen:
Figura
8
Figura
9
Figura
10
Figura
11
PRUEBA ERGOMETRICA Y MEDICION
DIRECTA DEL CONSUMO DE OXIGENO
El concepto de que la insuficiencia
cardíaca involucra tanto al corazón, los pulmones
y la circulación periférica puede ser adecuadamente
analizado a través de ésta técnica. Pueden
obtenerse diversos parámetros que nos permiten entender la
fisiopatología de ésta entidad. Si bien los datos
aportados por este estudio no son un criterio definido para la indicación
del tratamiento quirúrgico, el consumo de oxígeno
pico durante el ejercicio (VO2 Max) se halla habitualmente
en el rango de los 10 a 13 ml/kg/minuto en sujetos con indicación
electiva de valvuloplastia o reemplazo valvular mitral, lo que claramente
se relaciona con la limitación en el flujo sistémico
en el ejercicio con las alteraciones secundarias a nivel de la capacidad
de vasodilatación periférica y en el músculo
esquelético. Aquellos pacientes con hipertensión pulmonar
manifiesta muestran por lo general un VO2 Max en el orden
de los 8 ml/kg/min.
Figura
12
RESONANCIA MAGNETICA NUCLEAR
No es mucha la experiencia de la
que se dispone hasta el momento para el análisis de la estenosis
mitral a través de éste método. A diferencia
de las lesiones por regurgitación valvular, en la estenosis
la técnica sólo permite obtener un mapeo de velocidades,
aunque algunos autores mostraron una concordancia aceptable con
la ecocardiografía Doppler en la medición de la velocidad
de flujo transmitral.
ESTUDIO HEMODINAMICO
Los datos característicos
en los sujetos con estenosis mitral severa son la existencia de
gradiente transmitral y un gasto cardíaco anormal en forma
basal o con comportamiento inadecuado durante un esfuerzo.
Está indicado para corroborar
el diagnóstico de lesión severa en forma previa a
un procedimiento de tratamiento invasivo y descartar o confirmar
la presencia de otras lesiones valvulares asociadas o de enfermedad
coronaria (un cuarto de los pacientes con estenosis mitral poseen
lesiones coronarias asociadas), especialmente en aquellos pacientes
que constituyen una minoría pero que pueden presentarse con
signos de disfunción ventricular izquierda.
La técnica no es adecuada
para visualizar la anatomía valvular ni para la detección
de trombos en la aurícula izquierda.
Figura
13
Podríamos decir que
la indicación clara es previa al tratamiento quirúrgico
(comisurotomía mitral o reemplazo valvular), lo que depende
de la edad del paciente, especialmente los sujetos de sexo masculino,
mayores de 45 años, con angina de pecho y factores de riesgo
asociado.
Los sujetos con baja prevalencia
de enfermedad coronaria (menores de 40 años, sin angina y
con hallazgos de estenosis mitral pura) posiblemente puedan ser
sometidos a dicha cirugía sin estudio hemodinámico.
En general los datos aportados por el
Doppler pueden ser suficientes cuando
el estudio ha sido satisfactorio (buena ventana ecocardiográfica,
etc.).
DIAGNOSTICO DIFERENCIAL
El diagnóstico diferencial
de la estenosis mitral debe incluir aquellas entidades que simulen
esta enfermedad por las características hemodinámicas
que provocan (dificultad en el vaciado auricular izquierdo) o que
presenten alguna similitud en la semiología o en los estudios
complementarios.
- Mixoma auricular izquierdo13
- Otros tumores auriculares 14
- Trombo en auricula izquierda 15
- Endocarditis bacteriana
- Enfermedad pulmonar veno-oclusiva16
- Corazon triatriatum17
- Anillo supravalvular mitral18
- Comunicacion interauricular19
EVOLUCION NATURAL
Está influenciada significativamente
por la introducción de la cirugía cardiovascular y
las técnicas invasivas de tratamiento en la sala de hemodinamia,
aún cuando estas sólo significan un tratamiento paliativo.
Asimismo, el cambio en el genio epidémico de la fiebre reumática
(la principal etiología de esta patología) ha sido
responsable de que la evolución natural en nuestros días
sea llamativamente diferente a lo que fuera con anterioridad. La
Figura
14 muestra los cambios que la enfermedad presentó
durante la última mitad del siglo XX.
Las distintas modalidades actuales
de tratamiento permiten que se observen lesiones en otras válvulas
que no llegaban a expresarse en todos los pacientes durante la evolución
natural. El entendimiento de este comportamiento es el fundamento
para intentar postergar lo máximo posible las correcciones
quirúrgicas de las distintas válvulas.
TRATAMIENTO
Se basa en diferentes recursos
médicos, de hemodinamia intervencionista y quirúrgicos
(Figura
15). A diferencia del resto de las valvulopatías, en
esta lesión, el tratamiento médico adquiere una importancia
manifiesta, dado que permite prolongar el momento de la indicación
del tratamiento invasivo, aún en presencia de síntomas.
En el resto de las lesiones la aparición de los síntomas
es indicación de cirugía valvular.
TRATAMIENTO MÉDICO
Está orientado a:
* disminuir los síntomas con
el fin de mejorar o mantener una adecuada capacidad funcional
* tratar las complicaciones, principalmente
la fibrilación auricular
* mantener una actitud conservadora
para adecuar en forma precisa la indicación de algún
método de tratamiento invasivo
Los pacientes con estenosis mitral
cursan generalmente con elevación del tono adrenérgico,
por lo que el uso de drogas bloqueantes ß puede incrementar
la capacidad para el ejercicio físico al disminuir la frecuencia
cardíaca. Este efecto permite un mejor llenado ventricular
al prolongar el período diastólico favoreciendo un
mejor vaciado auricular y por ende reduciendo su grado de hipertensión.
Por otro lado, la disminución de la frecuencia cardíaca
provoca una disminución del volumen minuto, mecanismo que
podría ponerse de manifiesto preferentemente ante actividades
físicas submáximas. Estas drogas son de elección
en pacientes con ritmo sinusal, dado que el uso de digitálicos
no los mejora. Su uso está sugerido también en mujeres
embarazadas provocando efectos benéficos similares, ya que
se demostró la reducción de la frecuencia cardíaca
y de la progresión de los síntomas con la actividad
física en el transcurso del embarazo, sin provocar alteraciones
en el feto.
Ante la presencia de fibrilación
auricular posiblemente un tratamiento mas eficaz sean los agentes
digitálicos. El efecto es similar que el de los bloqueantes
b , merced a la acción de la digital sobre el nodo aurículo-ventricular.
Sin embargo, este tratamiento no descalifica el uso de bloqueantes
b en los sujetos con fibrilación auricular como forma
inicial de controlar la frecuencia cardíaca. De hecho, se
ha observado en pacientes con estenosis mitral y fibrilación
auricular que puede existir un efecto de "tolerancia"
a la digoxina luego de un período inicial de respuesta adecuada.
Posiblemente no se trate de una real "tolerancia" a la
droga sino que quizás estos pacientes constituyan un subgrupo
diferente con mayor activación del tono simpático.
La asociación de digital con bloqueantes cálcicos
(verapamilo) o amiodarona, si bien no está contraindicada
debería ser utilizada con mayor cuidado, dado que estas últimas
drogas favorecen la intoxicación digitálica por competir
con su eliminación renal.
Cuando los pacientes progresan
en su sintomatología está indicado el uso de diuréticos.
El efecto deseado es la disminución de la congestión
venosa. El mismo es logrado a través del aumento de la excreción
de Na+ y agua (efecto natriurético). Se pone de
manifiesto a través de una mejoría subjetiva (reducción
de la disnea) y una mejoría objetiva (disminución
de la presión en el capilar pulmonar y en la arteria pulmonar,
mejorando a su vez la insuficiencia tricuspídea - que es
presodependiente - y disminuyendo los edemas por congestión
venosa sistémica). Actualmente, si bien se aconseja a los
pacientes la reducción de la ingesta salina, la disponibilidad
de drogas con potente efecto diurético minimiza esta medida,
especialmente en aquellos pacientes con escasa complacencia a la
dieta hiposódica.
En ocasiones, luego de una franca
mejoría de la sintomatología con los diuréticos,
el paciente puede continuar refiriendo cierta intolerancia a las
actividades físicas. El uso de una mayor dosis de diuréticos
en ausencia de signos de congestión venosa franca puede llevar
a causar efectos indeseables sin incrementar la capacidad funcional,
con el riesgo potencial de deshidratación, incremento de
la frecuencia cardíaca (manteniendo un gradiente transmitral
mas elevado que el que se obtendría con una frecuencia menor),
empeoramiento de la función renal (de causa prerenal) y favorecer
la intoxicación digitálica. Este sería un motivo
para dirigir la atención del médico hacia otras causas
provocadoras de disnea.
El tratamiento de la fibrilación
auricular es uno de los aspectos predominantes en esta lesión,
debido a la prevalencia que tiene esta arritmia. Una primera forma
de abordarlo podría ser evaluando la posibilidad de que alguna
intercurrencia haya sido la causa de la fibrilación auricular.
En tal caso, el tratamiento debería estar dirigido inicialmente
a controlar la causa desencadenante (infección, fiebre, anemia,
hipertiroidismo, etc.). El tratamiento de la arritmia en sí
misma debería limitarse a aquellos casos que cursen con signos
de empeoramiento hemodinámico, ya sea por medio del uso de
digital o bloqueantes beta para controlar la frecuencia cardíaca
o cardioversión eléctrica para recuperar el ritmo
sinusal. La mayoría no requerirá tratamiento anticoagulante
para la cardioversión (farmacológica o eléctrica)
a menos que la arritmia supere las 24 horas de evolución.
En otros casos no es posible
reconocer la presencia de ninguna intercurrencia y la arritmia está
relacionada con la severidad de la estenosis mitral (por lo general
de grado moderado o severo). En los casos que superen las 24 horas
está indicado el uso de tratamiento anticoagulante, el que
debería mantenerse durante por lo menos 20 días con
tiempos adecuados de anticoagulación previo a la reversión
y durante al menos un mes luego de la cardioversión y mantenimiento
estable del ritmo sinusal. Si existiera inestabilidad hemodinámica
en un paciente con posibilidades de recuperar y mantener el ritmo
sinusal, se puede efectuar la cardioversión previo inicio
de administración de heparina sódica EV (p. ej., bolo
de 10.000 UI y dosis de mantenimiento diaria de 20.000 UI). Por
lo general sugerimos la cardioversión eléctrica dado
que es un procedimiento adecuadamente seguro, que requiere solo
un corto tiempo de internación (pocas horas) y permite acortar
los tiempos de tratamiento, lo que redunda en un adecuado balance
costo/efectividad.
Luego de la cardioversión,
se puede observar la falta de recuperación inmediata de la
actividad mecánica auricular, lo que puede generar trombos
(y potencialmente embolias) aún cuando se logre mantener
el ritmo sinusal en forma estable. Esto obliga a mantener la anticuagulación
durante al menos 1 mes más (o incluso en forma indefinida
si la lesión es muy severa)
En los casos crónicos
la indicación es la de controlar la frecuencia cardíaca,
y se hace imperioso el uso de tratamiento anticoagulante. El mismo
se logra con warfarina o acenocumarol en una dosis tal que permita
mantener un RIN de 2,0 a 3,0 (prolongando el tiempo de protrombina
1,3 a 1,5 veces el valor control). Aquellos sujetos con al menos
2 episodios de embolia previa (y quizás aquellos que presenten
algún episodio embólico pese a una adecuada anticoagulación)
posiblemente requieran un tratamiento mas enérgico, con un
RIN de 3,0 a 4,0 (prolongando el tiempo de protrombina de 1,5 a
2,0 veces el tiempo control.
No existen dudas acerca de la indicación
de la anticoagulación en los casos severos, sin embargo,
existen ciertas dudas acerca del beneficio neto en los casos moderados,
en especial cuando las condiciones socioeconómicas no permitan
asegurar un control efectivo del tratamiento anticoagulante. En
estos pacientes quizás el uso de aspirina pueda ser de alguna
utilidad, aunque no esté demostrado un beneficio real (figura
16).
TRATAMIENTO INVASIVO
Se propusieron diferentes modalidades
de tratamiento que, de acuerdo al orden histórico en que
se desarrollaron, incluyen
- valvulotomía mitral "cerrada"20
- comisurotomía "a corazón abierto"21
- reemplazo valvular mitral
- valvuloplastia percutánea por balón
La valvulotomía "cerrada"
es un procedimiento abandonado en la mayor parte del mundo, y puede
que se sólo se lo utilice en áres de recursos sumamente
limitados, debido a su costo menor.
De las técnicas restantes,
cada una implica riesgos y pronósticos diferentes, por lo
que las indicaciones varían. Se debe contemplar el grado
de severidad de la estenosis mitral (área valvular), el deterioro
de la capacidad funcional (sumamente variable de un paciente a otro),
el riesgo inherente al procedimiento (en forma inmediata y a largo
término) y la historia de complicaciones que el paciente
posea (principalmente fibrilación auricular y tromboembolia
sistémica).
En reglas generales, las distintas
formas de valvuloplastia (percutánea y "a corazón
abierto") tienen una menor morbimortalidad que el reemplazo
valvular; si el paciente persiste en ritmo sinusal puede obviarse
el tratamiento anticoagulante y el riesgo de endocarditis bacteriana
es menor al de los sujetos con prótesis valvular. La mayor
desventaja de estos procedimientos se basa en el fenómeno
de reestenosis y el desarrollo ocasional de insuficiencia mitral.
VALVULOPLASTIA PERCUTANEA POR BALON:
Es el método invasivo
de primera línea para el tratamiento de la estenosis mitral.
El primer informe data de 1984, por Inoue y col. Consiste en una
valvulotomía que se realiza en la sala de hemodinamia, bajo
anestesia local. El resultado es la separación comisural
que causa el aumento del tamaño del orificio valvular. La
factibilidad del método reside en que las comisuras fusionadas
ofrecen menor resistencia que el propio tejido valvar cuando se
las intenta separar, motivo por el cual se logra este cometido con
probabilidades bajas de provocar la ruptura de las valvas. Sin embargo,
la presencia de un daño anatómico muy extenso implica
serias posibilidades de complicaciones, como la ruptura y el desgarro
valvular y la creación de insuficiencia mitral (cuadro
6). Por este motivo, se utiliza un Score Ecocardiográfico,
que otorga un puntaje a varios aspectos de la anatomía valvular.
Los mejores resultados se obtienen con un score no superior a 8
o 9. (cuadro
5)
El procedimiento es adecuadamente
seguro y con resultados suficientemente buenos. Dado que la evolución
es marcadamente mejor que con el tratamiento médico, puede
ser indicado en pacientes que cumplan los siguientes requisitos
(cuadro
7)):
- anatomía valvular con score ecocardiográfico
bajo22
- área valvular inferior a 1,5 cm2
- limitación moderada o severa para las actividades
físicas23
Existen indicaciones adicionales
que incluyen:
- pacientes con enfermedades severas sistémicas
que no puedan ser pasibles de cirugía valvular
- mujeres embarazadas
- pacientes en los que se observan otras lesiones
valvulares de grado leve, pero en las que se espera que agraven
su severidad, como puente hasta la indicación del reemplazo
multivalvular.
El procedimiento puede ser llevado
a cabo en sujetos con comisurotomía quirúrgica previa.
No es recomendable en pacientes con bioprótesis porcinas
en posición mitral disfuncionantes por estenosis, aunque
se han reportado casos exitosos en forma aislada.
Los resultados pueden observarse
en forma inmediata, con un alivio muy pronto de la disnea. Los resultados
a largo plazo implican la mejoría de la clase funcional.
Desde el punto de vista hemodinámico los resultados son también
inmediatos. Se observa la caída de la presión auricular
al igual que el gradiente transmitral, mientras el volumen minuto
aumenta. El tamaño del orificio mitral aumenta en la mayoría
de las series de 1,0 cm2 hasta aproximadamente 2,0 cm2.
Por lo general este efecto es
mayor al que se logra con la cirugía valvular, dado que la
mayoría de las prótesis valvulares poseen áreas
efectivas de 1,2 a 2,0 cm2, pero implica la permanencia
de una válvula anatómicamente deformada que continuará
su proceso de deterioro.
En comparación con la comisurotomía
a corazón abierto, el incremento en el área valvular
es menor, pero aún así permite retrasar significativamente
la evolución de la enfermedad, dado que retrotrae hemodinamicamente
al paciente alrededor 10 años en la evolución de su
estenosis.
Se sugirieron 3 elementos con
cierto valor pronóstico: score ecocardiográfico de
compromiso valvular, presión de fin de diástole ventricular
izquierda (PFDVI) y capacidad funcional. En los sujetos con anatomía
valvular mas adecuada, PFDVI normal y capacidad funcional menor
a IV se observó una tasa de sobrevida libre de eventos mayor
a 5 años entre 60 a 84%, mientras que en pacientes con válvulas
muy deformadas o calcificadas, clase funcional IV y PFDVI aumentada
la tasa es de 13 a 41%.
REEMPLAZO VALVULAR:
Esta forma de tratamiento debe
contemplarse cuando el grado de deformación valvular impida
cualquier forma de comisurotomía. Se asocia con una tasa
de mortalidad operatoria entre el 3 y 5 %, y llega hasta un 10%
en los casos que cursan con hipertensión pulmonar severa.
Implica la necesidad de la apertura
torácica y el uso de circulación extracorpórea,
además un riesgo mayor de endocarditis bacteriana de la prótesis
valvular en comparación con la válvula nativa, y un
riesgo tromboembólico mayor. Estos son los motivos por
los cuales este procedimiento se utiliza luego de agotados los recursos
de valvuloplastia. Sin embargo, debe reconocerse que la cirugía
de reemplazo valvular provee de un adecuado alivio de los síntomas,
una válvula artificial pero con chances mínimas de
deterioro estructural, y la mejoría de la tasa de supervivencia
en pacientes cuyo pronóstico es sombrío si se lo deja
librado a su historia natural (o al tratamiento médico) cuando
existen contraindicaciones para el resto de los tratamientos invasivos.24
Las indicaciones para esta cirugía
contempla a pacientes con síntomas avanzados de insuficiencia
cardíaca (p.ej., CF II bajo tratamiento) no pasibles de corrección
paliativa por algún tipo de valvuloplastia, y con estenosis
de grado severo. Por otra parte, dado que algunos pacientes no refieren
síntomas muy importantes (por autolimitación en su
capacidad funcional) o estos se basan principalmente en fatigabilidad
sin disnea importante, el desarrollo de hipertensión pulmonar
de grado moderado durante el seguimiento (cercana a 45 mmHg de presión
sistólica pulmonar) constituye per se una indicación.
La presencia de hipertensión pulmonar severa (superior
a 60 mmHg) o incluso con valores sistémicos (superiores a
100 o 120 mmHg) no constituye una contraindicación para la
cirugía, pero implican una mayor morbimortalidad perioperatoria,
por lo que la indicación electiva en un paciente que se halle
en seguimiento por estenosis mitral debería hacerse en un
paso previo. Finalmente, pueden existir ciertos casos de embolia
recurrente refractaria al tratamiento anticoagulante en pacientes
factibles de ser sometidos a reemplazo con bioprótesis que
podrían constituir un subgrupo de pacientes que se beneficiarían
con esta modalidad de tratamiento quirúrgico.
Dado que la enfermedad reumática
es un proceso generalizado a todo el corazón (o al menos
a todas las válvulas), es posible que el uso de tratamientos
intermedios con valvuloplastia, que prolonguen la supervivencia
del paciente, haga que cuando se acerque el momento de la indicación
del reemplazo valvular mitral, ya se hallen presentes otras lesiones
valvulares asociadas. Esta sería una estrategia conveniente,
dado que evitaría la apertura del tórax en dos ocasiones.
En tales casos debería contemplarse la necesidad de reemplazo
aórtico y posiblemente plástica tricuspídea
(estos aspectos se discutirán en "Valvulopatías
combinadas").
La elección del tipo de
prótesis valvular necesaria se discutirá en la sección
correspondiente ("Prótesis valvulares").
A modo de resumen, podríamos
decir que:
- el tratamiento invasivo de la estenosis mitral
debería encararse inicialmente, en pacientes con anatomía
adecuada, a través de la valvuloplastia por balón.
Esto se podría realizar en etapas tempranas, dado que les
permitiría retroceder aproximadamente 10 años en
la evolución de su enfermedad.
- creemos que la valvuloplastia a corazón
abierto no posee una indicación clara en la actualidad,
dado que los pacientes en quienes estaría indicada, podrían
corregirse con un procedimiento por balón. En términos
generales, una comisurotomía mitral implica un procedimiento
por balón mal descartado o un reemplazo valvular mal evitado.
- La indicación de reemplazo valvular debería
limitarse a las etapas más avanzadas de la enfermedad,
donde se halle contraindicada la valvuloplastia por balón,
y posiblemente en pacientes que ya haya desarrollado otras lesiones
valvulares asociadas (generalmente aórticas) que sugieran
la necesidad de reemplazo de más de una válvula.
|